Despido justificado, ¿es válido a causa de faltas verbales o escritas? Casación laboral N° 24775-2019/Lima Este

Conforme al Recurso de Casación N° 24775-2019, la 2da Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia determinó que  “no se configura el despido fraudulento cuando se pruebe que el trabajador faltó el respeto a los representantes del empleador burlándose de su aspecto físico y refiriéndose a ellos con palabras despectivas”

Dicho recurso que fue declarado fundado se interpuso dentro de un proceso de reposición por despido nulo iniciado por un extrabajador (dirigente sindical) que inició una demanda contra su exempleador por haberlo despedido de manera fraudulenta.

Con esta sentencia, el tribunal concluye que es válido el despido de un trabajador por faltar el respeto a los representantes del empleador.

Norma laboral

Los diversos incisos del artículo 25 del TUO del Decreto Legislativo N° 728, Ley de Productividad y Competividad Laboral, aprobado por Decreto Supremo N° 003-97-TR, tipifican los supuestos de faltas graves en materia laboral. Para el caso, el inciso a) señala que es falta grave: el incumplimiento de las obligaciones de trabajo, sin embargo, a decir de la sala no basta que se produzca un incumplimiento, sino que esa omisión rompa la confianza depositada, anulando las expectativas puestas en el trabajo encomendado, derivando en que la relación laboral se torne insostenible.

Por su parte, el inciso f) de la norma misma norma laboral, establece que el faltamiento de palabra se presenta cuando en forma verbal o escrita se utilizan expresiones insultantes, humillantes o que hieren la dignidad del empleador, de sus representantes o de otros trabajadores.

De igual manera, agrega la sala, cuando sea el trabajador el que ofenda la dignidad de su empleador, la empresa o institución donde labora puede sancionarlo de acuerdo con la gravedad e intensidad de los insultos o frases irreverentes, así como a la difusión de estos, conforme a su poder disciplinario reconocido en el artículo 9 del D.S. N° 003-97-TR

Condición de dirigente sindical

La condición de dirigente sindical se encuentra protegida por el artículo 30 del TUO de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo; sin embargo, dicha protección no puede extenderse al caso cuando los dirigentes incurren en faltamiento de palabra verbal o escrita en agravio del empleador o sus representantes.

La sala precisa que: admitir tal situación implicaría fomentar los actos de indisciplina al interior de las instituciones y empresas, así como amparar el abuso del derecho, lo que se encuentra proscrito por el último párrafo del artículo 103° de la Constitución Política del Perú. 

Conclusiones

Respecto al presunto despido fraudulento, —a decir de la sala— dicha clase de despido se presenta cuando la parte empleadora actúa con engaño, contraviniendo la buena fe laboral e imputando al trabajador hechos notoriamente inexistentes, falsos o imaginarios, lo que no ha sucedido en el presente caso, en que los hechos son reales, denigrándose el aspecto físico del representante de la demandada al llamarlo “pelón” y “pelao”.

La sala suprema señala que nada justifica el ofender a una persona por su apariencia física o referirse a ella de manera despectiva, por lo que colige que la falta grave resulta evidente.

Por tanto, no se configura el despido fraudulento cuando se pruebe que el trabajador faltó el respeto a los representantes del empleador burlándose de su aspecto físico y refiriéndose a ellos con palabras despectivas.

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